El juego debe considerarse una forma de entretenimiento, nunca una fuente de ingresos ni una manera de resolver problemas económicos.
Para mantener el control:
- Define previamente cuánto tiempo y dinero puedes dedicar al juego.
- No utilices dinero destinado a gastos esenciales.
- No intentes recuperar pérdidas aumentando tus apuestas.
- Haz pausas frecuentes.
- Revisa periódicamente el tiempo y el dinero empleados.
- Utiliza los límites y herramientas de control disponibles.
- Deja de jugar cuando deje de ser una actividad de entretenimiento.
Los operadores con licencia ofrecen medidas de protección como límites de depósito, controles de sesión y opciones de autoexclusión. Las herramientas concretas pueden variar entre operadores.
Si el juego está afectando a tu economía, tus relaciones personales, tu trabajo o tu estado emocional, interrumpe la actividad y busca ayuda especializada.
Jugar durante más tiempo o apostar más dinero no garantiza la recuperación de las pérdidas. Los resultados de los juegos de azar son inciertos.